viernes, 31 de diciembre de 2010

Adiós al año que se nos va... 2010




El 2010 se nos va. Y mientras el mundo espera con ilusión el nuevo año, las tragedias y las alegrías que vivimos personal y colectivamente están siendo guardadas en el USB de la historia. Nuevas tecnologías todavía nos deparan nuevas formas de comunicarnos con los más lejanos y evadirnos de aquellos que tenemos cerca. Transitamos la década de la Odisea Espacial imaginada por Clarke y Kubrick pero aún no perdemos la capacidad de soñar. En muchos aspectos, la realidad, aunque sea cruel en ocasiones, todavía no es superada por la fantasía, por mucho que nos la proyecten en 3D y con sonido envolvente. Pero acaso esta década de las redes sociales y el cine digital será vista en el futuro como la de la transición hacia un ¿mundo mejor? Cuesta creerlo pero esperemos que así sea, porque predecir la distopía tampoco es confiable.











Mientras tanto, esperamos que en el 2011 se concreten los proyectos cinematográficos que tanto ansiamos. Sin embargo, también exigimos cuotas de calidad en un cine comercial que lo mismo reinventa superhéroes, adapta videojuegos, realiza remakes de viejas glorias y retoma éxitos del extranjero. Las sagas favoritas del cine adolescente concluirán éste 2011 y otras nuevas darán inicio. Y preparemonos, porque George Lucas nuevamente desempolvará su trilogía galáctica, añadirá escenas “nunca antes vistas” y la lanzará a los cines en formato de tercera dimensión. ¿Creatividad o extenuación?... Pero ésta también fue la década de los teen ídols. Jamás los actores jovenes habían ganado tantos millones de dólares acumulados por sagas de escuelas musicales, magos adolescentes, o vampiros frigidos y hombres lobo de pecho depilado. ¿Lo hemos visto todo o todavía hay lugar para las sorpresas? ¿Qué sigue, un humano enamorado de una extraterrestre de piel azul...?












La temporada de premios está empezando y ya esperamos el brillo del glamour en las alfombras rojas. Si Hollywood continúa con la costumbre de seguir saldando deudas, el Oscar puede llegarles a Colin Firth y Natalie Portman. Y, yo espero que en esta ocasión no, México estaría más cerca que nunca de llevarse un Oscar gracias a una película española dirigida por un mexicano (¿otra vez?). En fin, solo son sueños, como dijera el buen William, hijos de un cerebro ocioso.






Pero en esta velada de Año Nuevo sigue siendo bueno imaginar, jugar al prestigitador y tener sueños adolescentes de triunfo y encanto. Porque finalmente, en nuestra vida tan parecida a una serie musical de temporadas varias, es lo que perseguimos cada año en cada una de las 12 uvas que comemos entre deseo y deseo.






EL EDÉN SIDERAL continuará con ustedes el nuevo año, seguirá coleccionando recuerdos y alimentando deseos. Así que ustedes, amables lectores, no dejen de soñar, que los sueños son gratis, y si nos esforzamos por hacerlos realidad no cobran impuestos, y recuerden que para celebrar esta fiesta, “no hay lugar como el hogar”… Pongámonos el gorrtio, repartamos besos y abrazos, y deseémonos un FELIZ 2011...








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