sábado, 26 de septiembre de 2009

Gloriosos 80's... (Parte II)

Vestida para Matar (Dressed to Kill, Brian De Palma, 1980)


Considerado entonces como el nuevo Hitchcock, y muy al estilo de Psicosis (1960), De Palma nos presenta al inicio de este thriller con alto contenido erótico a una madura ama de casa (Angie Dickinson) que se sueña en la ducha mientras contempla con deseo reprimido a su indiferente esposo afeitándose frente al espejo. La escena se vuelve poética acompañada de una candorosa melodía (de Pino Donaggio) pero, acto seguido, un hombre hace presencia dentro de la regadera y termina violándola. De vuelta a la realidad, esta fantasía recurrente llevará a la mujer a tener un affaire con un desconocido con el que se cruza en una galería. Al dejar el departamento, y tras haber descubierto un penoso secreto de su acompañante, se da cuenta que ha olvidado el anillo matrimonial en la alcoba del susodicho, así que al intentar recuperarlo será abruptamente asesinada en el elevador del edificio. Su joven hijo, un nerd muy astuto (Keith Gordon), será el que investigue el asesinato, cuya única pista es que ha sido perpetuado por una mujer rubia con bisturí en mano. Una prostituta testigo del crimen (Nancy Allen, esposa del director), le ayudará a encontrar a la asesina o asesino, recurriendo al consultorio del psiquiatra de la occisa (Michael Caine), a quien había revelado su insatisfacción sexual.
















La Guerra de las Galaxias: El Imperio Contraataca (Star Wars: Episode V, The Empire Strikes Back, Irvin Kershner, 1980)


Esta segunda entrega de La Guerra de las Galaxias es considerada como la mejor de toda la saga, que a priori sería integrada por 6 títulos. Los amantes del género y fans de la historia de George Lucas, siguieron el entrenamiento de “Luke Skywalker” (Mark Hamill) por el maestro “Yoda”, conocimos a los poderosos tanques AT-AT, al cazarecompensas “Bobba Feet”, a “Lando Calrissian” (Billy Dee Williams) y su ciudad de las nubes, al omnipresente “Emperador” y nos reencontramos con un personaje que creíamos perdido, “Obi-Wan Kenobi” (Alec Guinness). La Princesa “Leia” (Carrie Fisher) se le declara a “Han Solo” (Harrison Ford) diciéndole el tan ansiado “Te amo”, pero él, muy a su estilo y a punto de ser criogenizado en carbonita solo le responde “Lo sé”. La galaxia entera quedó estupefacta cuando “Darth Vader” pronunció al mundo estás palabras: “¡No. Yo soy tu padre…!” Reacción de todos ¡Nooooooooo!


















Superman II (Richard Lester / Richard Donner, 1980)


El superhéroe más famoso de DC Comics que hizo su aparición en cine de 1978, encontraría en los 80’s tres secuelas muy debatidas entre los fans. Pero la mayoría están de acuerdo en que Superman II es la mejor de las 4 entregas, pues aquí nos reencontramos con el trío de villanos (encabezados por Terence Stamp) que Jor-El sentenció en el prólogo de la primera parte, ahora buscando venganza en su hijo Kal-El, y además, Luisa Lane (Margot Kidder) conoce la identidad de Superman (Christopher Reeve) y pasan la famosa noche juntos a la que se hará referencia en la tardía Superman Regresa (Superman Returns, Brian Singer, 2006).


















Toro Salvaje (Raging Bull, Martin Scorsese, 1980)


La Academia le dio a Robert De Niro el Oscar como Mejor Actor por su excelente interpretación de un boxeador impulsivo en este clásico en blanco y negro del mejor Scorsese. El sangriento combate entre “Jake La Motta” y su rival, un luchador endeble cuyo único pecado fue tener una cara bonita que llamó la atención de la esposa (Cathy Moriarty) del campeón del ring, sigue siendo una de las secuencias boxísticas mejor logradas del cine contemporáneo.
















El Resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980)


Stephen King nunca estuvo de acuerdo con la versión que Kubrick realizó de su novela, sin embargo, Jack Nicholson se lleva las palmas como el psicótico hombre que tiene que pasar junto a su familia una temporada invernal como cuidador de un misterioso Hotel alejado de la civilización. Hacha en mano y totalmente perturbado, el padre perseguirá a su esposa y pequeño hijo (Shelley Duval y Danny Lloyd) por los solitarios pasillos y helados jardines de la propiedad con la intención de asesinarlos.



















Tootsie (Sidney Pollack, 1982)

Deliciosa comedia donde el tema del travestismo para conseguir la oportunidad de triunfar se vuelve a hacer presente. Esta vez Dustin Hoffman interpreta a un actor desempleado que se atreve a disfrazarse de mujer para conseguir un papel en una serie de televisión, y contrario a lo que había previsto, resulta que la nueva dama se vuelve más popular que su creador y le empiezan a aparecer pretendientes, esto, claro, se complica porque se enamora de la hija del productor, una Jessica Lange que ganó por esta interpretación el Oscar como Actriz Secundaria. Actúan también Teri Garr, Charles Durning, Bill Murray, Geena Davis y el propio Pollack.













Reto al Destino / Oficial y Caballero (An Officer and a Gentleman, Taylor Hackford, 1982)

Después del éxito que le significó su papel en Gigoló Americano (1980), Richard Gere se consagró entre el público juvenil con esta película en la que interpreta a “Zack Mayo”, un personaje taciturno y solitario que ingresa a la escuela de oficiales aspirando al título de piloto naval. Durante su duro entrenamiento aprenderá la importancia de la disciplina, la amistad y el amor. El filme causó sensación en su época y la marina americana recibió muchísimas peticiones de ingreso de los jovencitos que se veían usando el uniforme blanco para conquistar a las chicas. Debra Winger, el interés romántico de Gere en la película, nunca estuvo más bella, y “Up Where We Belong”, de Joe Cocker y Jennifer Warnes, fue el tema obligado en fiestas de graduaciones y bodas aquellos años, que además se hizo con el Oscar a la Mejor Canción. El actor Louis Gossett Jr. en su papel del duro “Sargento Foley”, se llevó la estatuilla dorada como Mejor Actor Secundario.















Juegos Diabólicos / Fenómenos (Poltergeist, Tobe Hooper, 1982)


Icono indiscutido del cine de terror de los 80's, esta película contó con la colaboración de Steven Spielberg en el guión y generó dos secuelas. Cuenta la historia de “Steve y Diane Freeling” (Craig T. Nelson y JoBeth Williams) que forman un matrimonio con tres hijos; de repente, se ven envueltos en el centro de un aterrador y extraño fenómeno. La primera en darse cuenta de la situación es la hija pequeña, “Carol-Anne” (Heather O’Rourke), que una noche baja al salón y se acerca a la pantalla de televisión. En ese momento siente la presencia de una fuerza misteriosa detrás de la pantalla. A partir de entonces, se desencadenan extraños sucesos que culminan con la desaparición de la pequeña. Al parecer la casa ha sido construida sobre un cementerio, y se suponía que los cadáveres habían sido re-enterrados en otra parte, pero lo único que hicieron fue mover las lapidas; ahora los Freeling y sus hijos pagarán las consecuencias. Una médium (Zelta Rubinstein) tratará de ayudar a la familia, advirtiéndole a la niña “No te acerques a la luz”. Inolvidable y aterradora es la escena en que la cama matrimonial se cimbra incontrolable y hace creer a todos que ha sido un temblor, pero la niña se voltea y señala con ese tono siniestro “ya están aquí…”. El filme tuvo sus secuelas en 1986 y 1988, hasta quedar como una exitosa serie para la televisión de 1996 a 1999. Actualmente se prepara el remake de la cinta original.














E.T., El Extraterrestre (E.T., Steven Spielberg, 1982)

La historia de amistad entre un niño (Henry Thomas) y un tierno extraterrestre que ha sido olvidado en la tierra, significó todo un exitoso suceso en la época ochentera, que aún hoy sigue haciendo llorar a niños y adultos en las secuencias finales.











Vaselina 2 (Grease 2, Patricia Birch, 1982)

La coreógrafa de Vaselina (Randall Kleiser, 1978) quiso aventarse el paquete de dirigir la segunda parte de tan exitoso musical, y el resultado fue un desastre. Cierto que hay buenas canciones, pero no son suficientes para una trama predecible (sucede lo mismo, solo que al revés, ahora el chico de buenas costumbres tendrá que conquistar el corazón de la líder rebelde), y un final espantoso. Lo único bueno es que aquí descubrimos la belleza de Michelle Pfeiffer y a un guapo y prometedor Maxwell Caufield, que rápidamente pasó al olvido.










Continuará...

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