sábado, 12 de junio de 2010

Diálogos Inolvidables: A.T.M.


A.T.M. ¡¡A Toda Máquina!!
(1951)



Director: Ismael Rodríguez.

Guión: Ismael Rodríguez, Pedro de Urdimalas.

Reparto: Pedro Infante, Luis Aguilar, Aurora Segura, Alma Delia Fuentes, Delorice Archer, Carlos Valadez, Consuelo Pastor, Emma Rodríguez, Luis Leal Solares.




Pedro Chávez (Pedro Infante) es un vagabundo que busca rehacer su vida mientras Luis Macías (Luis Aguilar) busca un amigo sincero. Ambos se conocen en una prueba de motociclismo para ingresar a la academia de tránsito en el México de los años 50’s, Luis como participante y Pedro como simple espectador. El primero decide dar una oportunidad al vagabundo a pesar de que tantas veces se han aprovechado de él. Pero luego de comenzar a vivir juntos Luis consigue entrar al escuadrón por haber sido quien obtuviera la mejor puntuación en la prueba, y Pedro, que quiere unirse también, con una muestra de determinación a la vez que desvergüenza lo consigue. A partir de ahí los enredos no se hacen esperar pues resulta que Pedro también es un experto motociclista y entre ambos pronto es evidente una competencia que se refleja en todos los aspectos de su vida. Por si eso fuera poco, Pedro lleva una "maldición" desde la infancia que le acarrea desgracias a cualquier persona a quien demuestre su afecto, así sea un perro, una maestra o una mujer. Pero la amistad surgida entre ambos hombres parecerá ser a prueba de todo.







La secuencia que hemos elegido pertenece al planteamiento de la cinta, cuando Luis Macías (Luis Aguilar), aconsejado por su buena conciencia, permite que el vagabundo Pedro Chávez (Pedro Infante) se quede en su departamento siempre y cuando haga los quehaceres del hogar a cambio de la ropa, comida, casa y sustento que le puede proporcionar. Pero como el otro ha demostrado ser un pillo verdaderamente encajoso, Luis decide resguardar su alcancía en forma de cochinito con la portera (Emma Rodríguez) del edificio donde vive para evitarle malas tentaciones.







Luis: Doña Angustias…

Angustias: Diga usted, Don Luisito.

Luis: Aquí le dejo mi caja fuerte y… de vez en cuando échele un ojito a mi casa, ya ve que tengo criado nuevo.



Angustias: ¡Cuándo escarmentará! Siempre ayudando al prójimo. No sea confiado, acuérdese de todos los que ha traído aquí dizque “para regenerarlos”… Un día lo van a dejar sin calzones. ¡Que es que buscando un afecto! ¿Qué, no le basta con el de su novia?





Luis: Usted no entiende de esas cosas, Doña Angustias. Se trata de cariños muy distintos. El hombre necesita, además del amor de una mujer, el afecto de un amigo…





Luis no hace caso del consejo de su portera y Pedro se las arregla para volverse imprescindible para su nuevo amigo. Él convencerá a Luis de aceptar ser el chambelán de los 15 años de una admiradora a cambio de que ella y sus amigas arreglen el departamento en su lugar, demostrando en ésta y otras ocasiones su astucia y perseverancia que hacen más atractiva su personalidad, ya que nadie sabe de dónde ha surgido, por qué sabe los secretos de los motociclistas, y además por qué canta maravillosamente, y hasta ¡en inglés!











Esta es una comedia sobre dos amigos jóvenes (ambos interpretados por dos de las máximas estrellas masculinas de la época) protagonizando una relación de amor odio, llena de enredos, situaciones divertidas, equívocos románticos, acompañados por legendarios temas musicales como los de Consuelito Velásquez y Antonio Matas. Muchos estudiosos la consideran como una de las primeras películas gay del cine mexicano por esa polaridad y atracción entre sus protagonistas, que se vería más delineada en la secuela rodada ese mismo año: ¡¿Qué te ha dado esa Mujer?! (Ismael Rodríguez, 1951), en la que se hace referencia a las mujeres que separan a estos dos machos en su relación afectiva y cómo reacciona cada uno para separar al otro de estas damas que obstaculizan su amistad.









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