jueves, 25 de octubre de 2012

Anuario Eurovisión, los Mejores Temas (XXVIII)


1988

Año 988, se funda Baile Átha Cliath o Áth Cliath, más conocida como Dublín. Año 1988, la ciudad celebra su aniversario número mil, y entre los varios eventos que pueden mostrarla como una ciudad internacional, qué mejor que organizar un festival que reúne a varios países europeos y que se televisa a otros tan alejados como Australia, Oriente Medio o la Unión Soviética: el XXXII Festival de la Canción de Eurovisión fue celebrado el 30 de abril de 1988 en el Royal Dublín Society de la capital irlandesa, como en el festival de 1981. La RTE eligió a Pat Kenny, periodista y presentador muy conocido en su país, para presentar la gala, y para acompañarlo nadie mejor que la Miss Irlanda 1980, la modelo y presentadora, Michelle Rocca (de ascendencia italiana). Él, elegantemente vestido de smoking, ella, luciendo un vestido de gala digno de la ocasión. Ambos formaron una excelente pareja de presentadores.

Si Dublín tenía el privilegio de mostrarse al mundo en su milenario cumpleaños, el año internacional además del cine y la televisión, era gracias a un cantante que les había regalado dos victorias en este festival (y aún llegaría una tercera como autor). Se trataba de Johnny Logan, que en 1987 había ganado Eurovisión en Bruselas con la canción “Hold me Now”, la cual repitió al inicio de la presentación de este año, encima de un escenario que casi parecía virtual, como si fuera un espacio reproducido en un programa de ordenador. El efecto óptico conseguido por el diseñador Michael Grogan (también diseñó el escenario de 1981), lo hicieron parecer infinito, semejándose a una pista de aterrizaje bajo un cielo estrellado, logrando uno de los escenarios más espectaculares de la historia eurovisiva. Una pantalla gigante acercó las actuaciones a los espectadores. Declan Lowney, el realizador del evento, tenía tan sólo 27 años, y era el responsable de los conciertos del grupo U2.

Además, hubo varias novedades este año, como el marcador de los votos generado por ordenador, o los rótulos de los títulos de las canciones también con movimientos generados por ordenador y muy espectaculares en esa época. También desde este año se implantó como costumbre la presentación por parte de dos presentadores, algo que solo había ocurrido 10 años atrás en París ’78 y aisladamente. Otra de las novedades a destacar en esta edición, fueron la entrada de patrocinadores para sufragar el coste del evento (Ryanair o Irish Ferries, por ejemplo) a cambio de aparecer en algunos vídeos de presentación. También el número de los miembros de los jurados en cada país, se aumentó de 11 a 16, agrupados en 4 tramos de distintas edades.

El festival de 1988 comenzó de una manera un tanto controvertida. Veintidós países debieron competir en el concurso, pero Chipre fue descalificado por presentar un tema que ya había sido editado antes de lo permitido. Sucedió que tras el sorteo para el orden de participación, en el que a Chipre le correspondía el segundo lugar, se desveló que el autor de la canción chipriota "Thimamai" la había escrito para la selección de 1984, por lo que su país tuvo que abandonar la competición, siguiendo las normas de la UER. Era la primera vez que se eliminaba a un país por falta de originalidad. Si bien este problema de canciones no originales ha ocurrido en otros festivales, como por ejemplo en 1999 y 2002, la solución no ha sido tan drástica, y se les ha dado un margen de tiempo al país para escoger una segunda canción que los representase. Críticos de Eurovisión han argumentado en muchas ocasiones que muy pocas canciones son remotamente originales, pero sea como sea, "Thimamai" es hasta ahora la única eliminada por esta razón. Así que fueron veintiún países los que participaron en la 33ª edición del Festival.

No debutó ningún país pero fue una edición que supuso el éxito mundial de dos cantantes prácticamente noveles como la canadiense Céline Dion que representó a Suiza y Lara Fabian por Luxemburgo, de 20 y 18 años, respectivamente. Ambas consiguieron un tremendo éxito en los años noventa en todo el mundo después de pasar por Eurovision, sobre todo Céline Dion que es una de las estrellas más rutilantes de la esfera musical actual.

Por Portugal, repetía Dora, representante de 1986, y por Turquía el grupo MFO, que habían participado en 1985. El grupo turco quedaría una posición por detrás de su anterior participación (15°) y Dora retrocedería 5 puestos llegando a la 19° posición. También este año sucede la tercera y última participación del dúo danés Hot Eyes (integrado por Kirsten Siggaard y Søren Bundgaard), que participó en las ediciones de Luxemburgo 84 (acabaron en cuarto lugar) y Gotemburgo 85 (lograron el 11° puesto). En Dublín 88 conquistarían el 3er lugar, lo que era la mejor calificación de Dinamarca desde 1963. Como dato curioso, Kirsten es a la fecha la única intérprete en Eurovisión que ha concursado estando embarazada en dos ocasiones diferentes. En el 84 actuó en estado de gestación de su primer hijo, y en Dublín estaba en espera de su segundo hijo, pero esta vez era más visible, lo que hizo que en su presentación Pat Kenny bromeara con ello y con la posibilidad de un parto en directo. De hecho, dio a luz 15 días después. Kirsten y Søren han sido los primeros que ganaron el Melodi danés en tres ocasiones. La actuación en Dublín fue muy amena y simpática. Una de las coristas se pasó toda la actuación pegando brincos y jugando con una guitarra eléctrica de goma; al final, “accidentalmente” la lanza al público, y termina incrustada en la cabeza del director de orquesta. Ritmo y humor de principio a fin que llegaba en un momento muy oportuno, después de cuatro baladas.

Este año sucedió la primera actuación jamás ocurrida de madre e hija cantando juntas en Eurovisión: Maxi y Chris Garden, por Alemania (sin contar el plan familiar de Al Bano y Romina Power en 1985 con su hija haciéndole coros, o del cantante de Hot Eyes, Søren Bundgaard, cantando junto a su pequeña hija en la misma edición). Las intérpretes dieron una actuación ejecutando dos grandes pianos en el escenario, pero no les fue tan bien en las votaciones, ya que quedaron en el 14° lugar, muy por detrás del segundo puesto concedido el pasado año.

Una nota curiosa durante la votación de aquella noche que marcó un hito fueron los 3 puntos que dio el jurado turco a Grecia (representado por Afrodfiti Frida y el tema “Clown”) por primera vez en la historia. Para que se produjera el caso contrario habría que esperar hasta 1997.

El sueco Tommy Körberg, que representó a su país en 1969, obtuvo la décimotercera posición en esta ocasión, con un tema que se hizo muy popular en Escandinavia, "Stad i ljus". Körberg estaba seriamente acatarrado cuando actuó, lo que supuso que soltase un sonado "gallo" en directo. De hecho, no había podido participar en los últimos ensayos generales, actuando en su lugar en ellos Py Backman, la autora del tema.

En los Países Bajos, mucho se habló de la actuación de su representante en Eurovisión. Al parecer, entre los ensayos del festival, Gerard Joling tuvo que cumplir un compromiso en su país, y con tanto viaje de avión, se resfrió. Quizás por ello (o por celebrar su cumpleaños número 28 el día anterior), la voz de Gerard no alcanzó el brillo de otras ocasiones; especialmente en la última nota de la canción, en donde debía acabar con un "Shangri-Laaaaaaaaaaaaaaa" cantado en falsete. Y no hubo falsete. Seguramente hizo bien de no arriesgar, pero Gerard quedó muy afectado con todo esto, máxime por ser un auténtico rey de esta técnica vocal. A pesar de su éxito musical su vida no ha estado excenta de escándalos: Su aparente compañera sentimental resultó quedar embarazada, pero no de él, y todo ello desencadenó la puesta al decubierto de su homosexualidad. Ya en su canción eurovisiva daba a entender la búsqueda de su verdadera identidad relacionándola con el útopico lugar oriental de Shangri-La: “Estoy buscando mi Shangri-La, en una noche de neón y olor a cerveza. Una pantalla plegable de papel de arroz. El mundo es lo que alguien realmente quiere ver. En una jungla de hormigón apenas se puede sentir amor. ¿Quién puede vivir sin amor? Estoy buscando mi Shangri-La.” En 2008 Joling hizo pública su relación con el actor Geert Hoes, y volvió a ser elegido para representar a los Países Bajos en el Festival de Eurovisión 2009 en Moscú como miembro de De Toppers, pero en otoño de 2008 sufrió un accidente esquiando y se rompió los dos brazos. Gerard fue remplazado por Jeroen van der Boom.

España llevaba a un conjunto muy popular a finales de los ochenta por hacer versiones de temas antiguos a estilo de banda orquestal. La Década Prodigiosa con "La Chica que yo Quiero (Made in Spain)" fue undécima. Como el grupo lo formaban ocho personas y sólo podían salir seis en escena por reglas de la UER que fueron Manolo Aguilar, Cecilia Fernández Blanco, José Subiza, Manuel Santisesteban, Ana Mery Fragoso y Carmelo Martínez, otro dirigió la orquesta, Javier De Juan, y un sufridor, el guitarrista Manolo Rodríguez, se quedó entre el público del auditorio.

Los diez mejores temas, a juicio de este Blog, fueron:


NÚMERO 10

Canción: Voltarei (Volveré)
Intérprete: Dora
País: Portugal
Lugar obtenido: 19no. Lugar





NÚMERO 9

Canción: Ti Scrivo (Te Escribo)
Intérprete: Luca Barbarossa
País: Italia
Lugar obtenido: 13er. Lugar





NÚMERO 8

Canción: Chanteur de Charme (Cantante Melódico)
Intérprete: Gérard Lenorman
País: Francia
Lugar obtenido: 10mo. Lugar






NÚMERO 7

Canción: Shangri-La
Intérprete: Gerard Joling
País: Países Bajos
Lugar obtenido: 9no. Lugar





NÚMERO 6

Canción: Made in Spain (La chica que yo quiero)
Intérprete: La Década Prodigiosa
País: España
Lugar obtenido: 11er. Lugar






Por su parte, también Lara Fabian, representante de Luxemburgo, era una jovencita de 18 años que venía cantando desde los 14 aunque apenas había salido del ámbito de Bruselas donde había participado en diversos certámenes de jóvenes talentos. Le encomendaron una canción del letrista francés Alain García, autor de la ganadora del 83 "Si la vie est cadeaux" y de "L'amour de ma vie", 3ª en 1986; se titulaba sencillamente "Croire" y le puso música Jacques Cardona, un reputado productor y compositor de varios cantantes franceses (Michel Sardou, Marie Myriam...). Alcanzó la cuarta posición con 90 puntos. Era la quinta vez que Luxemburgo obtenía el cuarto puesto (tras los de los años 57, 64, 67 y 74). A partir del año siguiente los representantes de Luxemburgo fueron cayendo en picado en las votaciones, hasta que en 1993 la TV del pequeño Gran Ducado se despidió de Eurovisión.

La representante de Israel, Yardena Arazi, ya había actuado en el Festival Eurovisión de 1976 dentro del grupo Chocolate Menta Mastik (lograron el 6° puesto), y también presentó el Festival de 1979 en Jerusalén. Volvía a Eurovisión con la canción "Ben-Adam", quedando en séptimo lugar.

Es célebre la anécdota que, según la leyenda eurovisiva, cuenta Yardena: ella había acudido a una adivinadora para que le pronosticara si ganaría o no el festival, y lo único que la adivinadora le dijo es que ganaría la canción que actuase en noveno lugar; ése era precisamente el lugar en que actuaba Israel. Pero ocurrió la inesperada descalificación de la canción chipriota (con Yiannis Demetriou como intérprete), y la consecuente eliminación de Chipre, que iba en segundo lugar, hizo que todos los países subieran un puesto, y así Israel pasó a actuar en octavo lugar, y Suiza en noveno, con Céline Dion como representante. La bruja de Yardena Arazi no se equivocó en su pronóstico. Pues, dicho está, la intérprete israelí, que fue la primera mujer en salir a escena como solista, actuó en octavo lugar justo delante de la canadiense que representaba a Suiza. Vestida de rojo y azul oscuro con volantes, a tono con el ritmo gitano mencionado, Yardena estuvo acompañada por cinco músicos (dos hombres con guitarra –Yehuda Tamir y Shmulik Bilu, del grupo ya disuelto Milk & Honey, ganadores nueve años atrás con el célebre Hallelujah–, otros dos con acordeón, y una mujer, Iris Shemi, con pandereta) que también le hicieron los coros al más puro estilo israelí y también vistieron con aires bohemios (pañuelos al cuello, boinas, tirantes, volantes).

La representante de Noruega, Karoline Krüger, era una jovencita de sólo 18 años cuando realizó su interpretación en Eurovisión. La actuación fue muy sobria y elegante. Apareció sentada con su piano de cola negro, con un candelabro apoyado en él. Karoline lució un vestido negro, que le hacía pasar por una mujer más mayor de la edad que tenía y, apartado, estaba el coro mixto formado por dos voces masculinas y dos femeninas. Es un tema donde los coros juegan un papel muy importante ya que le dan mucho cuerpo al tema, con un gran arreglo orquestal.

Reino Unido escogió su canción para el festival de Eurovisión de 1988 mediante una final nacional televisada, por lo que la BBC envió a Dublín una de las pocas baladas clásicas que cuentan entre sus representaciones, siguiendo el ejemplo del ganador del año anterior: un apuesto irlandés, con un baladón espectacular. Scott Fitzgerald salió al escenario dublinés, con un traje azulado, con hombreras y pantalones hasta el tórax, muy de la época, mangas remangadas, camisa clara, y luciendo la bien peinada y también muy de esos años, media melena rubia. Lo acompañaron desde el coro la autora de la canción, Julie Forsyth, su marido, Dominic Grant, y Des Dyer (ex miembro del grupo Jigsaw); se situaron al fondo y pasaron casi inavertidos a la realización televisiva. Scott no se movió para nada, pero con su mirada consiguió transmitir toda la esencia y el mensaje que la canción conlleva, y consiguió emocionar al público, a lo que contribuyeron, sin duda, los innumerables primeros planos del cantante. La orquesta estuvo también espléndida y potente en los momentos cumbre de la canción. Todo, incluso el escenario, contribuyó a hacer de “Go” una gran actuación, digna de ganar, y la voz desgarrada de Scott Fitzgerald la dota de una peculiaridad y un sentimiento especial.

En 1988 nadie conocía a aquella chica canadiense que cantaba en francés y que había sido elegida por Suiza como representante para el festival de Eurovisión. Se llamaba Céline Dion y tan sólo había tenido un éxito importante en su Canadá natal y en los países de habla francesa. Nadie podía imaginar que unos años más tarde sería la número uno del mundo cantando la música de Titanic. Céline salió al escenario vestida de blanco, con un traje y un peinado poco favorecedores, para interpretar de manera más que magistral "Ne partes pas sans moi".

La votación estuvo muy reñida hasta el final y Céline Dion ganó al escocés Scott Fitzerald por tan sólo un punto de diferencia que fue decidido por el último jurado en votar, Yugoslavia, que dio seis puntos a Suiza y nada al Reino Unido, dando la vuelta a un resultado que todos suponían favorable a Inglaterra tras las votaciones más emocionantes que se recuerdan. Aquella victoria, la segunda de Suiza, 32 años después de la primera (Lys Assia en 1956) es una de las más ajustadas de la historia de Eurovisión, comparable a la de Massiel en 1968 también derrotando el representante del mismo país, Clifff Richards, por el mismo punto de diferencia, concedido también por el último jurado en votar: Yugoslavia. Éste ha sido el último festival donde ganó una canción cantada en francés. (Fuente: aquí)



NÚMERO 5

Canción: Croire (Creer)
Intérprete: Lara Fabian
País: Luxemburgo
Lugar obtenido: 4to. Lugar





NÚMERO 4

Canción: Ben Adam (Un ser humano)
Intérprete: Yardena Arazi
País: Israel
Lugar obtenido: 7mo. Lugar





NÚMERO 3

Canción: For vår jord (Para Nuestra Tierra)
Intérprete: Karoline Krüger
País: Noruega
Lugar obtenido: 5to. Lugar





NÚMERO 2

Canción: Go (Vete)
Intérprete: Scott Fitzgerald
País: Reino Unido
Lugar obtenido: 2do. Lugar





NÚMERO 1

Canción: Ne Partez Pas Sans Moi (Nos os vayáis sin mí)
Intérprete: Celine Dion
País: Suiza
Lugar obtenido: 1er. Lugar





Y aquí tenemos la última votación que decidió aquel emocionante triunfo.
 



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