sábado, 2 de octubre de 2010

Las 100 Mejores Películas del Cine Mexicano (VI)




38.- El Suavecito (Fernando Méndez, 1950)

Melodrama Arrabalero. El vividor Roberto Ramírez "El Suavecito" (Víctor Parra) lleva muy a gusto su relación con la trabajadora Lupita (Aurora Segura), a pesar de sus constantes infidelidades. Una noche en un salón de baile, "El Suavecito" se pelea con el taxista Carlos (Dagoberto Rodríguez). Tras hacer las paces, "El Suavecito" invita a Carlos al salón de apuestas de "El Nene" (Enrique Del Castillo), un peligroso gángster. Allí se comete un crimen y Carlos es acusado injustamente. Cobarde, "El Suavecito" vende su silencio a "El Nene", pero los remordimientos no le permitirán mantener su promesa por mucho tiempo...

Fernando Méndez (1908-1966) trabajó en el cine de muchas maneras: como auxiliar de sonido, maquillista, adaptador y guionista, hasta que en 1941 llegó su debut como director con Allá en el Bajío. Llamó la atención de los críticos de la época con El Suavecito, película emblemática del cine de arrabal y que colocó en los cuernos de la luna a Víctor Parra, de ahí que se dedicara durante un buen tiempo de sus carrera a la realización de varias cintas ubicadas en el mismo género. Su primer trabajo importante dentro del cine de horror fue con Ladrón de Cadáveres (1956), donde combina el horror con el ambiente suscitado en la lucha libre. Pero, sin lugar a dudas, su obra maestra es El Vampiro (1957), considerada la mejor película mexicana de horror de toda la historia, y que al igual que Ladrón de Cadáveres y El Suavecito, tiene un lugar asegurado en esta lista de las 100 Mejores Películas del Cine Mexicano.








39.- La Diosa Arrodillada (Roberto Gavaldón, 1947)

Melodrama Pasional. El millonario Antonio Ituarte (Arturo de Córdova) obsequia a su esposa la estatua de una mujer desnuda como regalo de aniversario nupcial. La modelo que posó para la estatua es Raquel Serrano (María Félix), amante de Antonio. Raquel exige a Antonio que se divorcie de su esposa y poco después ésta muere bajo circunstancias misteriosas. Antonio debe aceptar casarse con Raquel para que no se descubra que su esposa no falleció por causas naturales…

Paralelamente al surgimiento del cine negro hollywoodense, en México se comenzaron a explorar temáticas adecuadas a una estética noir. Sin embargo, fueron pocos los directores mexicanos que se aventuraron a experimentar con las posibilidades expresivas de la fotografía en blanco y negro como lo hizo Roberto Gavaldón en La Diosa Arrodillada. En esta cinta, la maestría del fotógrafo Alex Phillips logra momentos de gran belleza plástica, mientras que los elegantes movimientos de cámara diseñados por Gavaldón contribuyen a crear una atmósfera asfixiante. El resultado es un filme con una gran fuerza expresiva, uno de los mejores de su realizador, cuyos créditos de guión involucran nada más y nada menos que al propio Gavaldón y José Revueltas, con la colaboración de Alfredo B. Crevenna y Edmundo Báez, sobre un cuento de Ladislao Fodor, mientras que el guión técnico es de otro gran director, Tito Davison. Por el lado de sus protagonistas, tenemos a Arturo de Córdova y María Félix en la cumbre de su estrellato. Dotado con un físico elegante y un rostro predispuesto a la preocupación, el personaje que interpreta de Córdova en La Diosa Arrodillada se agrega de manera natural a su galería de galanes atormentados, y solo ante una mujer como la Félix, en la plenitud de su belleza, es posible explicar la contradicción de emociones que experimenta el personaje de “Ituarte”.












40.- Los Confines (Mitl Valdéz, 1987)

Drama rural. Mezcla del universo mágico de Juan Rulfo, basado en personajes de sus cuentos "Diles que no me maten", "Talpa" y "Pedro Páramo"… Juan Preciado, de "Pedro Páramo", encuentra a los hermanos incestuosos de "Talpa", mientras Juvencio Nava, de "Diles que no me maten", huye de varios hombres que lo persiguen por haber matado al coronel Terrones… El elenco está conformado por Carlos Esteban Chávez, Uriel Chávez, Patricia Reyes Spíndola, Ernesto Gómez Cruz, Manuel Ojeda, Ana Ofelia Murguía, Enrique Lucero, María Rojo y Pedro Damián. Nominada al Ariel por Mejor Ópera Prima, Mejor Ambientación, Mejor Actriz Secundaria (Reyes Spíndola) y Mejor Actriz de Cuadro (Murguía).








41.- El Gallo de Oro (Roberto Gavaldón, 1964)

Drama Rural. El humilde pregonero Dionisio (Ignacio López Tarso) recibe un gallo dorado moribundo al cual logra revivir con sus cuidados. Al jugarlo en la feria de San Juan del Río, el gallo vence a uno del gallero Lorenzo Benavides (Narciso Busquets), figura importante de los palenques y amante de "la Caponera" (Lucha Villa). Impresionado por la mujer, Dionisio le atribuye una influencia mágica en su victoria. Lorenzo intenta por todos los medios comprarle el gallo a Dionisio pero éste se niega. Sólo el poder de seducción de "la Caponera" logrará convencerlo… Ganadora de la Diosa de Oro a Mejor Película en 1965. Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez adaptan una historia de Juan Rulfo, que encontraría una segunda versión en la cinta El Imperio de la Fortuna (Arturo Ripstein, 1986), protagonizada por Ernesto Gómez Cruz y Blanca Guerra.











42.- El Topo (Alexandro Jodorowsky, 1969)

El Topo no es una película cualquiera. Es un ejercicio de cine experimental, una cinta surrealista, bizarra, incoherente a ratos, cargada de elementos abstractos, que nos introduce en una realidad paralela donde las influencias de su director quedan patentes con la combinación de metáforas sobre religión entre la blasfemia y la violencia explícita. En ella se pretende mostrar el viaje interior de autodescubrimiento del ser humano. Su propio título ya es una metáfora en sí mismo, sugiriendo que este viaje iniciático inevitablemente precisa del esfuerzo de cavar hacia el interior de uno mismo como hace un topo en la tierra.

En un oeste simbólico, el pistolero Topo (Alexandro Jodorowsky) cabalga por el desierto acompañado de un niño desnudo –su niño interior- (Brontis Jodorowsky), y después de haber enterrado en la arena los símbolos de protección de la infancia comienzan su andadura por tierras inhóspitas. Pronto encuentran una ciudad cuyos habitantes han sido sacrificados, y el Topo persigue y mata a los bandidos fetichistas y su líder, un robusto coronel. A continuación el Topo abandona al niño con los monjes de una misión, con el consiguiente enfado del mismo como se verá posteriormente, y se va con una mujer a quien el coronel había mantenido como esclava. La mujer, a quien el Topo llama Mara, lo convence para derrotar a los cuatro maestros del Gran Cañón para demostrar que es el mejor pistolero, y a través del engaño o de la suerte, consigue matar a todos a pesar de saber que eran seres nobles y de haber recibido sabios consejos de los mismos sólo para dejar satisfecha a la mujer. Pero se encontrará a otra dama sin nombre –la culpa-, que se ofrece a servir como guía. Y de su participación va a resultar que el Topo reaccione y se de cuenta de que ahora es esclavo de los condicionamientos externos. Enfrentado por la mujer no identificada y traicionado por Mara, el Topo por fin es capturado. Años más tarde, es rescatado por un grupo de marginados deformes que pueden simbolizar el haber trascendido ya el mundo de la apariencia. El amor verdadero nace para el Topo con uno de estos seres, una muchacha enana con la que engendra un hijo. Finalmente se encuentra con su niño interior ya hecho un hombre y convertido en sacerdote, el cual trata de destruirlo al reconocerlo por lo dolorido que está por el anterior abandono…

Singular y provocativa película de culto, mezcla de géneros y movimientos culturales, de la que John Lennon dijo que era una obra maestra, y que ha sido elogiada por David Lynch, Samuel Fuller, Bob Dylan y Marilyn Manson. Sin embargo, es una película que a ha resistido muy mal el paso de los años: en 1970 al menos provocó y escandalizó. Hoy simplemente aburre, y más que algo profundamente filosófico es algo pretencioso. Alejandro Jodorowsky, que fungió como guionista, protagonista, compositor de la banda sonora y director del film, es un autor total al que se ama o se odia. Filme ganador del Ariel por Mejor Fotografía (Rafael Corkidi) en 1972.















43.- Sensualidad (Alberto Gout, 1950)

Melodrama de Cabaret. El severo juez Alejandro Luque (Fernando Soler) se ve tentado por la sensualidad encarnada en Aurora Ruiz (Ninón Sevilla), una cantante de cabaret a quien él condeno a prisión con cargos de prostitución, y que ha logrado obsesionarlo. Cegado por la pasión, Luque cometerá una serie de delitos con tal conquistar a la cruel cortesana, sin importarle sacrificar toda una vida de rectitud...

Realizada un año después del éxito de Aventurera (1949), Gout y buena parte de su elenco vuelven a unir esfuerzos en esta obra maestra del melodrama cabaretero mexicano, una versión rumbera inspirada en El Ángel Azul (Josef von Sternberg, 1930). En ella actúan también Domingo Soler, Andrés Soler, Andrea Palma, Rodolfo Acosta y Rubén Rojo. Toda la película gira en torno a la come-hombres interpretada por Ninón Sevilla con desenvoltura, fuerza expresiva y buenas dosis de cínica vulgaridad. Sevilla (La Habana, Cuba, 1926) fue una de las grandes musas del cine de rumberas, y su permanencia en el cine duró mientras este género fue posible por el contexto de permisividad social de la época. Entre 1946 y 1955 interviene en siete películas, hasta reaparecer en 1981 en personajes maduros, alejados de aquel cine que la hiciera famosa. Escrita por el español Álvaro Custodio, los méritos técnicos de la película y sus logradas caracterizaciones convirtieron la película en un éxito que traspasó unas fronteras que nadie pensó rebasaría: la película se estrenó en Francia, donde obtuvo el reconocimiento de buena parte de la crítica. El cine de rumberas, tan propio de México como lo sería años después el de luchadores enmascarados (pero éste con una calidad actoral y cinematográfica ínfima) alcanzaría en algunos años la atención de muchas plumas especializadas, y el mismo François Truffaut, todavía crítico de Cahiers du Cinéma, escribiría un dossier sobre este subgénero exótico exclusivo de México y tan empapado en sudores como en lágrimas.












44.- El Grito (Leobardo López Aretche, 1968)

Documental. Durante el movimiento estudiantil de 1968, los estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) decidieron tomar la escuela, el equipo y material a disposición, y filmar los acontecimientos ocurridos en la capital del país previo a las Olimpiadas de México 68: la huelga y los enfrentamientos contra los grupos represores. Sin embargo, no se imaginaban que la población estudiantil sufriría un grave revés por parte del gobierno cuando el 2 de Octubre se les citó en la plaza de las Tres Culturas de la ciudad de México. El escuadrón Olimpia y la milicia acorralaron a los estudiantes en dicha plaza, y una vez hecho esto, abrieron fuego contra todo aquello que se moviera. Estudiantes, niños y hasta ancianos perdieron la vida en tan lamentable hecho. El resultado, ocho horas de imágenes, fue editado bajo la dirección de Leobardo López Aretche para integrar este documental, único testimonio fílmico desde el interior del movimiento. Hasta la fecha siguen los desaparecidos de la masacre y el gobierno aun no esclarece nada.








45.- Danzón (María Novaro, 1991)

Romance. Julia (Maria Rojo) es una madre soltera de 40 años que trabaja como operadora de telefonía, cuya única alegría consiste básicamente en ir a bailar danzón. Cada miércoles, la mujer se luce en la pista del "Salón Colonia" del brazo de Carmelo, su pareja de baile. Una de esas noches Carmelo desaparece, y Julia toma la determinación de ir a buscarlo a Veracruz, sin saber que ese viaje cambiará su vida…

Bonito homenaje al arte de bailar danzón y a un bello puerto. Visión de mujeres sobre mujeres, Danzón significa el descubrimiento de una nueva feminidad dentro de la mitología fílmica mexicana. En una cinematografía acostumbrada a los arquetipos, es muy interesante encontrar un filme que, como éste, desmitifica los roles comúnmente atribuidos a la mujer en México. Aunque la vida de las mujeres de Danzón gira alrededor de los hombres, el filme se refiere más a los lazos que establecen ellas entre sí, que a sus relaciones con el sexo opuesto. El hombre es un objeto en sus vidas: un punto de referencia para determinar sus historias, son personajes que van de paso, como los marineros. Los hijos de doña Ti (Carmen Salinas), los amantes de la Colorada (Blanca Guerra), Carmelo (Daniel Rergis) y hasta el mismo Rubén (Víctor Carpinteiro), son personajes que se mueven, mientras que las mujeres permanecen. En esta visión femenina del México contemporáneo, la mujer es quien tiene la sartén por el mango. Nominada a los Independent Spirit Awards en 1993 como Mejor Película Extranjera, y en 1992 al Ariel por Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Tema Musical.










46.- Susana (Carne y Demonio) (Luis Buñuel, 1950)

Melodrama pasional. Susana (Rosita Quintana) escapa del reformatorio donde ha estado encerrada por quince años y llega la hacienda de don Guadalupe (Fernando Soler). Allí, la joven seducirá a todos los hombres del rumbo, incluyendo al joven Alberto (Luis López Somoza), hijo de don Guadalupe, al caporal Jesús (Víctor Manuel Mendoza) y al propio hacendado…

Mientras que Los Olvidados (1950) era objeto de acaloradas discusiones y su estreno comercial se dilataba por temor a un estrepitoso fracaso taquillero, Buñuel se enfrentaba de nuevo a la posibilidad de no volver a dirigir por algún tiempo. Sin embargo, la astucia del actor Fernando Soler -con quien Buñuel había trabajado en El Gran Calavera (1949)- y la necesidad de encontrar un vehículo comercial para la estrella Rosita Quintana, esposa del productor Sergio Kogan, volverían a colocar a Buñuel detrás de la cámara en menos de seis meses. Basada en una sinopsis de tres o cuatro páginas escrita por Manuel Reachi, Susana (Carne y demonio) comenzó a rodarse en julio de 1950. La filmación duró tan solo veinte días. Pero Buñuel imprimió al guión un erotismo simple que sería la clave de su éxito. Estrenada tres meses después de Los Olvidados, la película se convirtió en el segundo éxito de taquilla de Luis Buñuel en México y recuperó su viabilidad como director comercial. Además, se vio beneficiada por el éxito internacional obtenido por Los Olvidados en el Festival de Cannes de 1951. Ante un público europeo ávido de conocer lo que Buñuel estaba filmando en México, el productor Sergio Kogan logró vender la película en una fuerte cantidad a distribuidores franceses y británicos. La cinta fue recibida con perplejidad por los críticos europeos, quienes se preguntaban si ambos filmes habían sido dirigidos por la misma persona. Estas apreciaciones, sin embargo, no influyeron en el público del viejo continente, el cual convirtió a Susana (Carne y demonio) en una de las cintas más populares de la filmografía buñueliana en países como Bélgica, Alemania y Francia. Su exagerada mezcla de melodrama y erotismo la convierten en una de las grandes películas "menores" de este genial director. Nominada al Ariel por Mejor Actuación Juvenil (Somoza).
















47.- Ensayo de un Crimen (Luis Buñuel, 1955)

Drama psicológico. La muerte de varias mujeres cercanas a él, hacen que Archibaldo de la Cruz (Ernesto Alonso) crea que es un asesino. Su único razonamiento es que deseó todas esas muertes. En un interrogatorio frente a un juez, Archibaldo devela su vida y las razones por las que piensa que debe ser juzgado…

Inspirada en la novela de Adolfo Usigli, Ensayo de un Crimen terminó siendo una de las cintas más personales del célebre director y una de las más divertidas y perturbadoras de su filmografía. Como otros personajes de Buñuel, Archibaldo imagina cosas prohibidas que trata de vivir en la realidad. Gran parte de su vida es pura imaginación porque sólo en ese mundo interno puede ser realmente libre. Por otro lado, la relación entre erotismo y muerte es uno de los temas centrales de la película. La obsesión de Archibaldo por asesinar está ligada a un recuerdo infantil en el que ve cae muerta a su institutriz, con los muslos ensangrentados. Esta imagen -una de las más provocadoras de la película- acompañará al personaje durante el resto de su vida, condenando a las mujeres que lo rodean a ser "víctimas" de su desbocada imaginación. Hablando de erotismo y muerte, la celebridad de la película está fuertemente ligada a la mitología fúnebre que se desarrolló alrededor del suicidio de la actriz Miroslava Stern, ocurrido a pocos días de finalizado el rodaje. En una carta póstuma, la estrella solicitó que su cadáver fuera incinerado. Cuando la película fue estrenada, el público no dejó de notar la similitud entre la escena de la cremación del maniquí y el trágico final de esta bella actriz. Curiosamente, las coincidencias tan cercanas a la personalidad de Buñuel habían cobrado un giro inesperado y macabro que aún sigue cautivando a los admiradores de esta película… Actúan también Rita Macedo, Ariadne Welter, Andrea Palma, Rodolfo Landa, Eva Calvo, Leonor Llausas y Carlos Riquelme. Conocida en otras latitudes como La Vida Criminal de Archibaldo de la Cruz, esta cinta fue ganadora del Ariel por Mejor Fotografía, y nominada a Mejor Película, Director, Adaptación, Edición, Actor (Ernesto Alonso), Actriz Secundaria (Rita Macedo) y Actuación Infantil (Rafael Banquells, hijo).
















48.- Tlayucan (Luis Alcoriza, 1961)

Drama Rural. Desesperado por la enfermedad de su hijo, el campesino Eufemio Zárate (Julio Aldama) roba una perla de la imagen de Santa Lucía en la iglesia del pueblo. Unos turistas fotografían el robo, y Eufemio está a punto de ser linchado por sus vecinos. La intervención de don Tomás (Andrés Soler) lo salva, pero la perla desaparece tragada por uno de los cerdos que cría Chabela (Norma Angélica), la mujer de Eufemio… Cinta ganadora de la Diosa de Plata como Mejor Película (el premio Ariel continuaba suspendido), y tercera producción mexicana nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera en 1963. Actúan también Anita Blanch, Noé Murayama, Eric Del Castillo y Pancho Córdova.











Continuará...

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