sábado, 11 de febrero de 2012

En la Opinión de...

In Memorian
WHITNEY HOUSTON


-cantante, actriz, productora-
(New Jersey, Estados Unidos, 1963-2012)





Aquí se transcriben pequeños fragmentos de una entrevista exclusiva que la estrella afroamericana hoy fallecida concedió al programa The Oprah Winfrey Show, de la cadena HBO, transmitido el 14 y 15 de Septiembre de 2009.









La popular presentadora le preguntó a Whitney Houston a que edad fue consiente de que su voz, considerada como “tesoro nacional”, era un regalo divino...

- Cuando era una adolescente y cantaba para Dios, lo sabía con certeza. Cuando me volví Whitney Houston y tantas cosas pasaban conmigo, mi vida pasó a pertenecer al mundo. Mi privacidad, mis negocios, con quién andaba, con quién me casé… Tú sabes… No se me hacía justo. Yo quería ir al parque, y caminar por la calle de la mano de mi marido sin que se metieran con nosotros, sin que los medios de comunicación se metieran en mis asuntos, diciendo qué éramos o qué no éramos, o que hacíamos y que no hacíamos. No quería someter a mi hija a esa vigilancia. Cuando ella nació no pidió eso. Yo quería ser normal, me quería divertir. No tuve una vida normal desde los 20 años. Mi vida era grabar álbumes, hacer giras, viajar por todo el mundo e ir a todos los lugares. […] Me gusta usar jeans, camiseta y tenis. En cualquier día normal yo así ando. Claro que adoro vestirme bien, maquillarme y arreglarme el cabello, más todo eso era parte del espectáculo. […] Fue demasiado para mí. Fue demasiado. Es difícil corresponder a esas expectativas. Y quería salir de eso en un determinado momento.








Sobre la relación con su esposo, el cantante de hip-hop Bobby Brown, con quien estuvo casada de 1992 al 2007, padre de su única hija, Bobbi Kristina Brown...

- Durante 1993, 1994 y 1995 me quedé para este álbum (El Guardaespaldas). Aquel álbum fue trabajado durante mucho tiempo. Yo estaba en un torbellino en aquel momento. Viajaba a todos los lugares. Aquel álbum fue un gran suceso. Tuve una hija. Yo estaba con mi niña y con el hombre de mi vida, que amaba tanto y por quien me volvía loca. Él dejó su vida aparte y decidimos cuidar de ella juntos… En la intimidad del hombre alguna cosa acontece cuando una mujer tiene tanto poder y es tan famosa. […] Él me apoyó, nos peleamos feo, nos amamos de más. Ahí, otras cosas empezaron a suceder […] Yo intentaba borrarme todo el tiempo. Yo pedía que no me llamaran Srita. Houston y sí Sra. Brown. […] Mucha gente actuó contra nosotros, y nos intentó pegar de una forma o de otra. Lo intentaban conmigo y con él. […] A él no le gustaba que las personas dijeran que tenía envidia de la fama o la fortuna que yo tenía. Él se sentía con rabia. Más no es anormal que un hombre sienta eso, que sienta que le está faltando algo…









Sobre el inicio de su adicción a las drogas...

- ¿Cuándo empezaste a usar drogas?

- Antes de El Guardaespaldas (The BodyGuard, 1992), de forma bastante leve. Después de El Guardaespaldas y de tener a Krissy, la cosa empeoró.

- ¿Bastante leve cómo?, ¿qué drogas usabas?

- Cocaína, marihuana, solo eso. Más a él (Bobby) le gustaba beber. Yo no bebía. El alcoholismo es una cosa terrible. O el alcohólico es simpático o se vuelve cruel. Él era muy cruel.

- ¿Su personalidad se alteraba cuando bebía?

- Mucho.

- ¿Era violento?

- Él tenía miedo de herirme. […] Emocionalmente sí era agresivo. Físicamente, de ninguna manera. En primer lugar, fui criada con dos hermanos. Me sé defender. Yo me defiendo con lo que tenga por delante. Mis hermanos y otros parientes le advertían “Hermano, no lo hagas porque acabaremos contigo”. […] Una vez él me dio una cachetada, y le di tres golpes en la cabeza. Él había ido demasiado lejos. Más, emocionalmente, o como me hablaba, era horrible.







Sobre su estado de salud al tiempo de la entrevista...

- ¿Estás libre de drogas?

- Sí, señora. […] Tengo que orar. Tengo que orar. Bebo de vez en cuando. Si me ven en un bar bebiendo, no piensen que…

- “Ella tuvo una recaída”.

- No. Nada de eso conmigo.

- Porque tu problema no es la bebida.

- No, ese no es mi problema. Más nada de marihuana ni de cocaína.

- ¿Crees que un día podrías estar tentada de nuevo?

- Oprah, es un día a la vez. Un día a la vez. En este momento no.

- ¿Ahora tienes confianza en tu propia fuerza?

- Sé de donde viene mi ayuda. Lo sé, y sé que es más fuerte que yo. Y si algún día llegó a estar deprimida, débil, sé a quién recurrir. Sé para donde puedo ir, para donde puedo correr. Hay personas que se interesan por mí y que me aman. Y sé que Dios me ama. Él me ama. Adoro la fuerza de Dios. No quiero cambiar eso por nada. No cambio eso por nada. Por nada. Porque siento una alegría que no tengo como describir, y una paz que está por encima de nuestra comprensión.






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