domingo, 30 de diciembre de 2012

Adiós al año que se nos va...




… 2009, 2010, 2011 y ahora el 2012. Sí, hemos llegado a celebrar un año más que llega a su fin, y El Edén Sideral, como ya es tradición, hace un breve recuento a los acontecimientos del pasado inmediato y a las expectativas que se tienen para el futuro próximo. Con seguridad las copas que besaremos durante el brindis de año nuevo estarán llenas de anhelos por el amor y el bienestar personal, pero también por el clima de afecto que compartimos por otros seres humanos y la esperanza de ver felices a los que nos rodean. En nuestra mente haremos un recuento de lo bueno, lo malo y lo maravilloso que nos deja este agonizante 2012. Un año más, pero un año único.

A muchos les parecía lejano y tan difícil llegar a esta fecha, que el futuro los alcanzó sin estar preparados, sin renovarse, sin crecer humana y espiritualmente. Pero ahora, con las profecías de lado y con la creencia certera de que el ser humano es el creador de su propio destino, y que éste no depende de vaticinios, videncias o malos augurios, nos enfrentamos al comienzo de una nueva era que quizá no cambie de decorados y elenco pero sí de guión y de director. La trama la dirigimos nosotros.






Las preguntas que nos hacíamos en el último post del año anterior han quedado respondidas, pero otras siguen en stand by, y tal parece que no hay mucha diferencia entre los sucesos cinematográficos que vivíamos el pasado año en relación con este. Los biopics con afanes de premios, por ejemplo, siguen entre nosotros. Nunca se han ido. Nunca se irán. Y de nueva cuenta una interpretación de un personaje histórico se perfila como favorita en los próximos premios de la Academia.








Los remakes de adaptaciones literarias siguen más vivos que nunca, y para el próximo año “disfrutaremos” de las realizaciones más conservadoras y renovadas, o irrespetuosas y demenciales, basadas en las obras de lo más afamados escritores. Pero la duda persiste, ¿el remake será mejor que una versión cinematográfica anterior? Los ejemplos son escasos, pero los hay.








Si algunas franquicias acabaron este 2012 (Batman, Crepúsculo), otras continúan inexplicablemente (Fast & Furious 6, Piratas de Caribe 5, Die Hard 4), otras empezaron (The Hunger Games, The Hobbit) y algunas otras rogamos porque la sensatez pueda más que la ambición y no se lleven a cabo (Fifty Shades of Grey), o al menos, que no lleguen a convertirse en trilogía (Snow White and Hunstman).





Las cintas de superhéroes en secuelas, precuelas, reboots o universos paralelos siguen con la cosecha iniciada en la década pasada. Y esto no para, por lo que hay una sobreexplotación de los personajes de comics en la pantalla grande. Si bien, de algún modo tanta competencia ha resultado beneficiosa por el esfuerzo argumental y técnico que conllevan para superar a sus predecesoras.










La ciencia ficción por fin ha alcanzado la madurez y los filmes de este tipo son capaces de mezclarse en géneros diversos y alcanzar tal popularidad que ya no es impedimento ser nominado al Oscar por alguna de estas producciones. Algo impensable hasta el siglo pasado. Parece ser que se ha aprendido de los errores y la calidad se está mostrando superior a la media, aunque claro, siempre se encuentran algunas excepciones y en ocasiones el guión ante tanto manoseo acaba por ser el talón de Aquiles de grandes propuestas con miras al éxito comercial (véase Prometheus o John Carter). Y por supuesto, ya vendrá un nuevo RoboCop y la secuela Dawn of the Planet of the Apes, con miras a estrenarse en 2014.












La moda cinéfila ha dejado atrás a los vampiros para darle paso a las películas de zombies que tan en boga estuvieron a mediados del siglo pasado, mientras que en el terreno de la fantasía se rescatan las historias de L. Frank Baum, los viejos seriales de la televisión norteamericana (El Llanero Solitario), y lo más polémico de todo, se planea una nueva trilogía de la saga Star Wars auspiciada por la Compañía Disney. No, seis películas no eran bastante para el gran universo de George Lucas que se “renueva” año sí y año también.










No hay duda de que ha habido mucho entretenimiento este año y de que habrá más el siguiente. En los premios Oscar ya se hacen apuestas seguras por una estatuilla dorada para Anne Hathaway por su encarnación de “Fantine” en Los Miserables (Tom Hoooper), una más para Daniel Day-Lewis por el Lincoln de Spielberg, y la categoría de Mejor Actriz se prevé muy reñida entre Jessica Chastain (La Noche más Oscura) y Jennifer Lawrence (El Lado bueno de la Vida). Pero el que sin duda sorprendió a propios y ajenos este año fue Ben Afleck, que por Argo ha aparecido en todas las quinielas de los diferentes reconocimientos de la temporada. ¿Llegará a optar por el Oscar al Mejor Director? Sí, puede considerarse una apuesta segura. Pero lo tendrá más difícil para ganar teniendo en cuenta los contrincantes con trayectoria más holgada detrás de las cámaras.












Y si este 2012 a todos sorprendió la inclusión en las candidaturas oscariles del mexicano Demián Bichir (Una Vida Mejor) en detrimento de la de Michael Fassbender (Shame), este año no habrá presencia latina ni ibérica en la alfombra roja para contender al Oscar de Mejor Película Extranjera, pues a excepción de la cinta chilena No (Pablo Larraín), todas las propuestas iberoamericanas han quedado fuera del primer corte que realizan los votantes de la Academia. Y no es por ser aguafiestas, pero no parece que una película sobre la campaña para derrotar a Augusto Pinochet en el referéndum de 1988 vaya a lograr estar entre los 5 filmes nominados. Si lo hace, el voto latino estará con ella, si no, ya hay una clara favorita para ganar: Amour, de Michael Haneke, compitiendo por Austria pese a también ser una coproducción franco alemana, siendo un emotivo retrato de una pareja ante las adversidades propias de la vejez.








En los premios del cine Español, también hay apuestas seguras. La versión españolizada, muda y en blanco y negro, que Pablo Berger hizo de Blancanieves, se mantiene como favorita de cara a los Premios Goya que se entregarán en febrero. No olvidemos que Almódovar estrenará Los Amantes Pasajeros hasta Marzo, por lo tanto y si bien le va, su cita con el Goya será hasta la ceremonia de 2014.








Mientras que en México, se mantiene como fuerte candidata al Ariel Colosio: El Asesinato (Carlos Bolado), thriller político que sorprendió gratamente por su calidad y capacidad en la creación de esa atmósfera entre el documental y la ficción propia de los mejores relatos policiacos, basado en el homicidio de Luis Donaldo Colosio, candidato a la presidencia de la república mexicana en 1994. Después de Lucía, la apuesta mexicana para el Oscar, recibirá la maldición de las cintas propuestas por la Academia Mexicana a ese premio: no se nominan como Mejor Película en los Arieles, y cuando lo hacen, rara vez ganan. La situación de Post Tenebrax Lux, ganadora en Cannes del premio al Mejor Director para Carlos Reygadas, es aún más discutible. Es de aquellas cintas incomprensibles hechas para ganar premios en el extranjero pero que en el país la mayoría de la crítica y público consideran verdaderos bodrios de la filmografía nacional.









Y hablando de los Arieles, este año se premió como Mejor Película y Mejor Director a la comedia satírica Pastorela (Emilio Portes), que peca de un buen desarrollo argumental pero de un final terrible que viéndola en una segunda revisión se muestra claramente inferior a su más grande rival en aquella ceremonia, Días de Gracia (Everardo Valerio Gout). Esta última, que fue nominada a la Cámara de Oro en el Festival de Cannes 2011, tiene un guión sobresaliente con una técnica y actuaciones envidiables, pero lo que jugó en su contra fue el haber retomado los temas de corrupción, violencia y venganza en el sistema policial tan trillados en el cine mexicano de la década anterior. Por lo tanto, los votantes se decantaron por la fantasía picaresca de las posadas navideñas en lugar de la realidad más descarnada de una gran ciudad como el Distrito Federal.







Haciendo un recuento de los momentos personales más disfrutables de este 2012, he llegado a la conclusión de que puedo sonreír porque la vida fue benévola conmigo y no tengo quejas de los acontecimientos que marcaron mi devenir este año que agoniza. Claro que hubo momentos malos, pero la actitud con la que he aprendido a enfrentarme a esas situaciones me ha recuperado de la tristeza, la furia y la desesperación que embargan a todo ser humano. Y por supuesto, hay ánimo y energía para más.














Espero que ustedes, amables lectores, sigan con nosotros en el 2013, pues El Edén Sideral aún tiene mucho que recordar, reseñar y compartir. No olviden que semana a semana tienen una cita puntal con este Blog. Desde este edén les deseamos que el próximo año esté lleno de bendiciones, de sueños por soñar, de nuevos caminos por recorrer, de salud para brindar, de amor para llenar el alma, de canciones que enriquezcan el sonido de la vida, de amaneceres llenos de sol y anocheceres llenos de luna, de abrazos que lleven a besos y que contagien de felicidad.

Démosle un beso a la persona amada. Levantemos las copas y brindemos por el presente, por aquellos que se fueron, por los que todavía están con nosotros, por el futuro inmediato, por los días que nos restan de vida. Un sabio dijo: la riqueza de un humano se mide por la cantidad y calidad de los amigos que tiene. Gracias a todos ustedes por ser parte de mi fortuna. ¡Feliz Año!

Atte.
Atticus Grey.












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